Hace unos dias se clausuró en el Museo del Traje una retrospectiva de Elio Berhanyer, uno de los grandes de la moda española de alta costura, quizá el mejor después de Balenciaga. Sin duda este modisto cordobés autodidacta merece estar presente en estas páginas, y su obra ser difundida puesto que quizá no es tan conocido como otros de la alta costura de las pasadas décadas. Y no será por falta de premios: “Cadillac” (1960), el “lsabella d´Este” (1968), “Mejor uniforme internacional” de la IATA (1972), Premio Eugenia de Montijo (1975), Premio Campioni, junto a Cardin y Courreges (1980), y la Medalla de Oro a las Bellas Artes (2002).
Sus mejores creaciones de los años 60 se acercan a las líneas de Courreges, y su más
famoso encargo fue el diseño de los uniformes de Iberia por el que ganó el premio arriba citado.
En 1960 abre casa en Madrid y presenta su primera colección, y desde entonces goza de gran éxito en España y en el extranjero, dedicándose a la Alta Costura hasta 1978.
Es uno de los primeros creadores españoles que firma con su nombre ropa, accesorios y perfumes empleando su marca con un carácter publicitario. Desde 1978 sigue trabajando en prêt-à-porter, y mantiene una ininterrumpida presencia en la Pasarela Cibeles desde 1994.